En los días de niebla saben a la orilla del rio a jugar y a conversar. Los piros dicen haberlas visto y oído muchas veces. Y en los días del invierno remueven las aguas para hacer llover y que los ríos crezcan. Cuando alguno va a morir ellas cantan unas canciones llenas de melancolía anunciando la desgracia.En las noches salen de sus palacios, convertidas en personas totalmente y van de visita a los caseríos a cambiar impresiones con sus habitantes. En el caserío de Bufeo mas de una vez invitaron a las jóvenes para que las acompañaran, diciéndoles: "Ven conmigo un momento" Y las jóvenes se iban, pero nunca mas aparecían. Se presume que esas personas irían a la ciudad de las sirenas y serian convertidas ellas mismas en sirenas habitando los palacios dentro del agua.
Todavía hoy creen los piros en la leyenda de los duendes de Bufeo Pozo.